Los lagos porteños son aliados del ambiente
Los principales lagos porteños se encuentran en el Parque Tres de Febrero, en Palermo, donde se ubican los de Regatas, el Rosedal, el Planetario y el lago Victoria Ocampo. A ellos se suman otros como el lago del Parque Centenario, en Caballito, y los de Villa Lugano y el Parque Leonardo Pereyra, en Barracas.
Además de aportar valor paisajístico, estas áreas generan pequeños ambientes acuáticos en medio de la ciudad donde conviven plantas, peces, aves y anfibios. Sobre su superficie se desarrollan procesos propios de los ecosistemas de agua dulce, que ayudan a moderar las temperaturas del entorno mediante la evaporación y ofrecen sectores de refugio y alimentación para distintas especies.
Los espejos de agua porteños forman parte de espacios verdes que son utilizados diariamente por miles de vecinos, y conviven con áreas de descanso, circuitos deportivos, senderos y sectores de recreación. La presencia de un lago modifica las condiciones del espacio que lo rodea. El agua, junto con la vegetación y los árboles, genera sectores con características diferentes a las de las áreas pavimentadas.
Uno de los efectos más perceptibles es la posibilidad de generar ambientes más frescos, ya que la evaporación del agua y la presencia de vegetación colaboran con la regulación de la temperatura a escala local. Al mismo tiempo, los lagos funcionan como refugio para especies que difícilmente encontrarían las mismas condiciones en otros sectores urbanos, contribuyendo a la biodiversidad.
El mantenimiento de estos espacios está a cargo de equipos de las comunas bajo la supervisión de la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano. “La limpieza se realiza diariamente tanto de forma manual, con la retirada de residuos en las zonas perimetrales, como a través de catamaranes que recogen hojas, ramas y otros desechos y se encargan de tareas como el corte de algas para evitar un crecimiento excesivo. El seguimiento también incluye controles periódicos de la calidad del agua y de las condiciones de la flora y la fauna”, señala la Secretaría.